dijous, 15 d’agost del 2013

Noelia Sánchez: Recordar para no olvidar

Uno de los grandes regalos de mis hijas ha sido poner en mi camino a personas maravillosas. Personas sensibles, sabias, valientes,... de las que poder aprender. Una de ellas es Noelia Sánchez

Tuve la gran suerte de compartir un día con ella en Barcelona, en una reunión de Petits amb LlumUma Manita y SUA. Una reunión más que interesante y una comida, con sobremesa incluida, más que agradable. Pude conocer también a Miguel, su pareja, y a Adai, su segundo hijo, un bebé arcoiris con una sonrisa que ilumina y un brillo especial en los ojos. Un viajecito en coche hasta Sans (mil gracias por acompañarme) me dio la oportunidad de conocer también, mediante sus palabras, a Cora, su primera hija, su bebé de luz. ¡Qué bonita familia!

No hemos vuelto a vernos (aunque espero hacerlo en breve) pero la sigo, en silencio, en la distancia. ¡Las nuevas tecnologías tienen su parte buena! Me engancho a todo lo que escribe, me emociona, leo y releo sus textos, me identifico con muchos de sus pensamientos, de sus sentimientos... ¡Eso, eso es lo que yo siento!, me digo. Envidio y admiro esa manera tan bonita, tan sencilla, de escribir, de contar, de explicar... 

Hoy comparto aquí su ültima colaboración en la revista online Mirar al cieloRecordar para no olvidar

El primer párrafo ya me ha "tocado": 

Recuerdo a mi hija porque quiero.

Eso no me hace ser una persona triste, ni infeliz. Yo estoy viva. Ella no. Lo sé, y lo acepto. Me gusta mi vida. La disfruto cada día y lo seguiré haciendo mientras tenga energía.

Podría resaltar muchas partes más, pero mejor que lo leáis entero, vale la pena. Esa misma podría ser yo. 

Soy feliz y recuerdo a mis hijas cada día. No es incompatible una cosa con la otra, al contrario. Júlia y Aina han provocado que disfrute mucho más de mi vida, preocupándome menos por tonterías y viviendo intensamente lo que merece la pena.

Como le decía en el post, olvidar no es una opción, ¡es imposible! Aunque quisiera, que no es el caso, un embarazo es un acontecimiento tan importante en la vida de una mujer que se convierte en imborrable.

Las quiero, amo a mis hijas, no quiero olvidarlas, no puedo olvidarlas. Y soy feliz. 

Las recordaré siempre, para no olvidarlas nunca.

dimecres, 14 d’agost del 2013

Un siempre en el jamás

He repetido muchas veces como la maternidad me ha cambiado, a veces sin darme cuenta. Es como si me hubieran dado unas gafas nuevas para mirar el mundo y que me permiten, especialmente, ser consciente de los momentos mágicos que tiene la vida. ¡Y disfrutarlos!

Uno de mis libros favoritos de los últimos años es La elegancia del erizo de Muriel Barbery. Lo descubrí por casualidad en uno de los viajes más especiales que hemos hecho el papá y yo, hace unos 5 años. En ese momento me encantó y lo he releído varias veces. Hace unos días se lo presté a una de "mis mamás mariposa" y algo me llevó a abrir la última página:

"Pero sé que nos hemos parado en seco los dos y hemos respirado hondo, dejando que el sol nos calentara la cara y escuchando la música que venía de arriba.
(...) 
Pensando en esto esta noche, con el corazón y el estómago hechos papilla, me digo que a fin de cuentas quizá sea eso la vida: mucha desesperación pero también algunos momentos de belleza donde el tiempo ya no es igual. Es como si las notas musicales hicieran una suerte de paréntesis en el tiempo, una suspensión, otro lugar aquí mismo, un siempre en el jamás.
Sí, eso es, un siempre en el jamás.
(...)
Pues, por usted, a partir de ahora buscaré los siempres en los jamases.
La belleza en este mundo."

Y me conmoví. Fue uno de esos momentos mágicos: un siempre en el jamás.

Porque esa soy yo pues, por mis hijas, estoy buscando los siempres en los jamases. Porque en la belleza de este mundo es donde puedo encontrarme con ellas.

dimecres, 7 d’agost del 2013

Vint-i-tres i disset mesos

Cada mes, cada 7, pens el mateix: ja no fa falta seguir contant mesos, ja no calen les espelmes enceses... Aquestes petites coses no fan que us recordi més, que us estimi més... 

Moltes vegades no sé ni en quin dia em trob, però el 7 sempre apareix, qualcú l'anomena al carrer, a la televisió... I és inevitable pensar-hi i em dic: per què no? És el meu ritual, el nostre, dedicar-vos unes paraules mentre les vostres espelmes de floretes van cremant. 

La tendresa m'envaeix en recordar-vos... I no puc evitar somriure mentre us escric.

No cal, ja ho sé, però m'agrada fer-ho. I ho faig, no necessit motius.

T'estim, Júlia. T'estim, Aina. Sempre.

dimarts, 6 d’agost del 2013

Alas para ti

Este es el pimer corto promocional para SUA que han hecho Ceci y Nico, los papás de Ludmila. 

Es necesario que se hable de nuestro duelo, del dolor que provoca la pérdida de nuestros bebés, pero también del inmenso amor que sentimos por ellos y ellas, por siempre.

Para todos los bebés de luz y sus familias...

Gracias Ceci, gracias Nico, gracias Lu.

dimecres, 31 de juliol del 2013

Uma Manita: dando voz a la pérdida

Seguro que much@s de los que visitáis este blog conocéis Uma Manita. Fue creada por Jillian y Juan, los padres de Uma, que nació sin vida en el año 2007. Tuve la suerte de conocer a Jillian y a su hermano Paul en Barcelona y me quedé realmente impresionada: cuánta sabiduría, cuántas ideas, cuántos proyectos, cuántas ganas, cuánta ilusión, cuánto amor...

El último proyecto en el que se han embarcado ha sido una encuesta a nivel nacional sobre la experiencia con el sistema sanitario español de las madres que han sufrido una pérdida durante el embarazo. Con los datos obtenidos de esta encuesta se podrá tener información fiable de cómo es la atención sanitaria en los casos de pérdida y cuáles son las necesidades reales de las familias que pasamos por ello. Obtener esta información es muy importante para poder trabajar para que esa atención mejore.

¿Sabéis que es lo que más me ha gustado de hacer la encuesta? Pensar que mis hijas están ayudando a otros bebés y a sus familias, que por desgracia pasarán por ello, a que su despedida sea más respetada, valorada, atendida... Son esos pequeños detalles que le dan sentido algo de sentido a su muerte.

Así que si eres una madre que ha perdido a su bebé desde la semana 16 en adelante o en el momento del parto te animo a rellenar la encuesta que encontrarás aquí:


Si no has vivido la experiencia personalmente también puedes ayudar dando difusión, entre las personas de tu entorno, redes sociales, contactos en hospitales... 

Por pequeña que parezca, tu colaboración es muy importante. Gracias de antemano.

Gracias especialmente a Jillian, Juan y Paul por su dedicación.

Si queréis saber más:



dimarts, 23 de juliol del 2013

La felicidad de los demás es también mía

Mi hermano y su mujer anunciaron su boda poco después de perder a Aina. Fue muy duro: mi mundo se había parado y no podía entender que la vida pudiera seguir para el resto. No podía evitar sentir una rabia irracional hacia ellos. No tenía que ver con su boda, sino con el hecho de haber perdido a mis hijas. Necesitaba enfadarme con algo, con alguien, como una manera más de exteriorizar ese dolor y esa rabia porque mis hijas no estaban conmigo y su boda fue la "excusa" perfecta. 

Escribí sobre ello hace un año en La felicidad de los demás y ahora puedo decir que sí, que ya soy capaz de celebrar. 

Se casaron el sábado pasado. Ha sido un año de preparativos de boda en los que yo también he ido evolucionando. Pasando por la rabia, la culpabilidad, el hastío, la indiferencia,... la aceptación y, finalmente, la ilusión y la alegría. Disfruté de su día y de los previos como la que más, me contagiaron su propia ilusión. Pero también intuyo que ha sido así porque en su momento me permití tener pensamientos más negativos, sin forzarme, intentando entenderme y perdonándome siempre. Porque como dice una querida compañera: en el duelo no existen los "tienes que" ni los "debes de". Todo llega en el momento adecuado.

En esa entrada del blog que os comentaba anteriormente mi hermano me escribió en ese día tan importante quiero que estén junto a nosotros de alguna manera y lo estuvieron. ¡Mis hijas estuvieron en la boda de sus tíos!

Pusieron una de nuestras canciones Mar, el poder del mar y mi hermano me leyó una carta de la que os traduzco un trocito:

Este ha sido un año complicado para ti por la pérdida de las niñas. Pero al final, como siempre nos has mostrado tu fortaleza. Por esa fortaleza que muestras en todo momento me gustaría parecerme a ti. 
Estoy seguro de que conoces estas canción: Mar, el poder del mar, donde están tus hijas, Júlia y Aina, que no podían faltar en esta celebración, junto a su compañero peludo Foskito.

Y a todo esto le acompañaban sus flores, junto con la de nuestro amigo de cuatro patas:


No sé si podréis imaginar la emoción que me invadía en ese momento. Escuchar los nombres de Júlia y Aina delante de todos los invitados, dándoles identidad como parte de nuestra familia, ver como la gente se emocionaba conmigo... Algunos se atrevieron a preguntarme cuando nunca antes habían hablado de ello conmigo... Pero lo que más me emociona es que mi hermano y mi cuñada les dedicaran un trocito de su día a mis hijas. Es un regalo tan grande, que el abrazo que les di no basta para agradecerlo.

Júlia y Aina tienen unos tíos maravillosos.

diumenge, 7 de juliol del 2013

Ariadna

Ayer estuvimos en el cumpleaños de Ariadna. ¡Dos años, ya!

Es una niña muy especial para mí porque, además de ser la hija de mi gran amiga, me conecta mucho con mi maternidad, con mis hijas.

Su mamá y yo fuimos a comprar la prueba de embarazo juntas. La mía fue negativa, pero la de su mamá mostró esa hermosa rallita que tanto nos emociona. Fui tan feliz...

Hace dos años, cuando nació y fuimos a conocerla, Júlia ya me acompañaba. ¡Qué bonita era y sigue siendo! La gente me decía que en unos meses me tocaría a mí. Por un lado me encantaba escucharlos pero, por otro, no lograba imaginarme con una pequeña personita en brazos... 

Ariadna fue el primer bebé que vi, el día después de perder a Júlia. Su mamá no estaba muy convencida, pero yo necesitaba verla y comprobar que es posible, que los bebés también viven y crecen. En mi duelo me ayudó a ver que la vida no se había parado.

Compartí con Aina la ropa que su mamá había llevado con Ariadna en su vientre. Al fin se la he devuelto, más de un año después. Necesitaba sacarla de casa, es una manera simbólica de aceptar mi vida como es y no por lo que puede ser. Ahora no la necesito.

Embarazada de Aina me permití hacer algunos planes: pensar que la ropita que llevaba Ariadna de bebé, la llevaría más tarde mi pequeña. Tenían que llevarse un año de diferencia.

No olvidaré su primer cumpleaños, en pleno duelo por Aina, las lágrimas y el abrazo de su mamá cuando me vio llegar. No sabia si asistir. Encontrarme con otros bebés que me recordaría constantemente que yo debería estar allí también con mi hija.

En este segundo cumpleaños también han estado esos bebés, ya no tan bebés, y no ha dolido su presencia. He recordado a mis hijas, cómo no, pero sabía que no debía estar allí con ellas, porque esa es otra vida.

Me emociono al pensar cómo será mi vida en su tercer cumpleaños... Sea como sea, será la mía.