dissabte, 14 de setembre de 2013

Bienvenida, María

Hay mujeres que te tocan el alma. Hay nuevas vidas que llegan... Y que se quedan. Esa vida y esa mujer son María y su mamá.

He tenido la suerte de poder acompañarlas desde la cercanía o la distancia que dan las nuevas tecnologías y he podido aprender tanto... De su fuerza, de su valentía, de la confianza de la una en la otra... Y me consta que ha sido duro, que ha sido difícil, pero lo han conseguido. Porque como dice la mamá: "Las fuerzas se sacan, no sé de donde, ¡pero se sacan!" Y yo las admiro...

La llegada de un bebé arcoiris es siempre una alegría, un sí-se-puede, un soplo de aire fresco. Para mí, personalmente, la llegada de María a este mundo lo es mucho más. Sus hermanos se fueron por las mismas razones que mis hijas. Su llegada es esperanza.

Yo también podré, cuando llegue el momento. Podré salir adelante, pese a los miedos y las angustias. No todos los bebés se van, a veces se me olvida... Algunos, muchos, dicen que la mayoría, se quedan para llenar nuestras vidas de alegría.

Bienvenida María. Te quiero. 

dissabte, 7 de setembre de 2013

Celebrando mi familia

No me gusta dirigirme a mis hijas estando triste. Es curioso como el instinto de protección hacia l@s hij@s aparece, incluso cuando no están físicamente.

Me he despertado a las 8.00, con una especie de sobresalto, como aquel 7 de septiembre de hace dos años... Me sentía rara. Era consciente del día, pero no de que con él había vuelto la tristeza, hasta que lo he dicho en alto (estoy triste) y han aparecido las lágrimas. A veces una se olvida de que el duelo no acaba, que se aprende a vivir con las ausencias, pero la pena sigue ahí y vuelve de vez en cuando. Ya no le tengo miedo a ese dolor, sé que hay que llorarlo, sacarlo fuera, para luego poder volver a sonreír.

Hoy Júlia cumple dos años en mi corazón. Hace 18 que Aina también se hizo su huequecito en él. Por esas causalidades de la vida, el papá y yo cumplimos 10 años juntos, como pareja. Hace diez años que empezamos nuestro proyecto de vida juntos. 

Hemos comprado las flores de nuestras hijas y hemos encendido sus velas. La abuela ha hecho un bizcocho de chocolate para soplar las velas: 10 por nosotros y 2 por nuestra hija mayor.





Ahora voy a prepararme, a ponerme guapa, para ir a nuestro lugar especial a celebrar nuestra vida juntos. Ha resultado ser bastante diferente a lo que imaginamos, pero está llena de amor por nuestra familia, Una familia especial pero bonita, a pesar de todo...

Amo a mi familia y quiero celebrarlo.


Dos anys i divuit mesos

Júlia, confitet meu... 2 anys sense tu... O amb tu, encara que sigui de manera diferent a com voldria... 

No m'agrada escriure't trista... No, a tu no. Només vull que sàpigues com t'estim, no havia estimat mai així... Encara que la vida sense tu és complicada, agraesc molt ser la teva mare, I res es comparable a l'alegria que vaig tenir en saber que existies dins meu. Els mesos que passàrem juntes no els canviaria per res i compensen la resta de la meva vida, que hauré de seguir sense la teva presència...

Aina, petitona meva, un any i mig sense tu també... T'estim

Gràcies per haver-me triat a mi. Estic molt orgullosa de ser la vostra mare.